Cómo restaurar un libro dañado

Cómo restaurar un libro dañado

Si tienes un espacio en tu hogar especialmente para colocar tus libros, es muy probable que en tu estante o repisa haya más de un libro en mal estado. Ya sea por su antigüedad o por el maltrato durante su uso. Es usual que un libro no se mantenga en las mejores condiciones. Mucho menos si sus portadas no son de algún material fuerte.

Seguro alguno de los problemas que presentan tus libros pueden ser capaz de solucionarlos con materiales que ya tienes en tu hogar. Para restaurar ese libro favorito que quisieras volver a leer, pero que se desarma en tus manos apenas lo tomas, sólo necesitarás pegamento de plástico, algodón y ligas o elásticas.

Procedimiento

Para comenzar con el proceso de restauración, primero deberás identificar el desgaste de tu libro desde el interior del mismo, hasta su exterior. Si tu libro tiene alguna de sus páginas sueltas, la idea para que estas regresen a su posición original. Lo más sencilla es pegarlas.

Para esto sólo deberás abrir tu libro en donde se encuentra el área al que pertenecen las hojas y aplicas una línea fina de pegamento a lo largo del lomo del libro en dicha área. Inmediatamente coloca las hojas que ahí pertenecen. Procurando alinear su borde con los de la página adyacente. Si crees que puedes correr con el riesgo de que el exceso de pegamento te impida abrir el libro, añade finas tiras de papel encerado a cada lado de la página o grupo de páginas que estas pegando. Lo más cercano al extremo a pegar como sea posible.

Luego cierra el libro y con ayuda del algodón. Remueve el exceso de pega que sobresale inevitablemente en cada extremo superior e inferior del lomo. Pasa el algodón en dirección del lomo evitando que el pegamento caiga sobre las hojas. Por último, haz presión con otros libros u objeto sobre el libro que estas restaurando para que el pegamento se adhiera más fácilmente.

Cómo restaurar un libro dañado

En el caso de que sea la cubierta del libro

Si es la cubierta la que se encuentra separada del grupo de hojas del libro, expándela en una superficie plana.  Aplica el pegamento en la parte interior del lomo. Luego pega las hojas al lomo y cierra el libro. Con las elásticas, cúbrelo a lo ancho. Haz presión lo más que puedas, para que el pegamento actúe de la mejor manera.

De esta forma, ya habrás restaurado esos pequeños detalles que hacían que tu libro pareciese un objeto desarmable.

Cómo restaurar un libro dañado